Celebración y experiencia de aprendizaje

Con el fin de curso inminente me acerco a vosotros para agradeceros a tantas personas que nos acompañasteis ayer, 12 de junio de 2016, en la Celebración Savia de fin de curso. Vuestra participación ha puesto el broche a un proyecto de aprendizaje que comenzó allá por febrero. Esta mañana hemos hecho la evaluación de la actividad, y os puedo asegurar que estamos entusiasmados por el resultado general. Si se puede resumir en tres palabras lo que vivimos ayer es autonomía, responsabilidad y capacidad.

Desde la puesta en marcha de Savia, esta es nuestra misión. Para lograrla es necesario confiar en estas personas a las que educamos, mostrarles cómo conseguir sus objetivos y acompañarles con una presencia firme y tranquila. Ha sido maravilloso escucharles contar cómo han sabido llamar la atención a algún niño visitante que no respetaba la instalación o los materiales, cómo se han sentido dando servicio en la barra del bar, sirviendo, sabiendo esperar, improvisando para resolver lo que se les ha presentado, o quedarse hasta el final para recoger todo.

Para mí coordinar en este proyecto a 14 niños de 3 a 12 años ha sido una experiencia genial. Les ha llevado cuatro meses de preparación que les han servido para aprender a buscar en internet, cocinar hasta cinco comidas diferentes, hacer acrobacias impensables hace unos meses para ellos, cantar y bailar, crear un guión y defenderlo, hacer una cuenta de resultados, ir al supermercado, pedir préstamos, diseñar y realizar cartelería, instalar y recoger guirnaldas de 20 metros de largo, dar cambios, limpiar, hacer previsiones, anunciarse, calcular los clientes potenciales, reunirse y comprometerse unos con otros, ceder para llegar a acuerdos, compensar cuando no cumplen un compromiso o causan un daño, etc, etc.

Al margen del resultado económico (claramente positivo, pero que para un proyecto de aprendizaje es un aspecto anecdótico), el resultado didáctico creo que ha sido magnífico.

Lógicamente no habría sido posible sin la generosidad de los padres que habéis puesto facilidades y hecho que algunas cosas fueran posibles. También es imprescindible mencionar a algunos colaboradores y asesores del proyecto que no fallan cuando se les necesita, como Ismael Mena, Rebeca Gobernado y también la jovencísima Celia. El entusiasmo y ayuda de mis compañeras educadoras de Savia, Eva y Ana, quedo patente y también los niños lo han agradecido.

Educar no es lo mismo que “vender” educación. Educar tampoco es llenar de información: no es transmitir ideas. Educar no es tener una web con fotos bonitas. Educar no es salir en los periódicos locales. Educar no es “decir” que educamos de tal o cuál manera, aunque luego dentro de la escuela lo que ocurra sea todo lo contrario. Educar no es tener un “proyecto educativo” con palabras preciosas e innovadoras. Educar no es rellenar cuadernos, realizar fichas, demostrar cosas a otros. Educar no es hablar de “valores”.

Educar es acompañar el cambio o la evolución de las personas. Educar es ayudar a desarrollar conciencia y capacidad de aprendizaje. Educar en Savia es mostrar en qué consiste y para que sirve en su propia vida el respeto, el esfuerzo, la responsabilidad. Para eso necesitan poderse enfocar en sus objetivos, no en los que les “programamos” los demás.

Las escuelas no se conocen mirando lo que escriben sus alumnos en sus cuadernos, por lo que saben escribir en los exámenes, o por lo que otros dicen. Ni siquiera se conocen por las calificaciones de fin de curso o el número de catedráticos que salen de ellas.

La escuelas se conocen por las experiencias que tienen las personas dentro de ellas, por los cambios que estas personas experimentan como personas integrales. Cuando una persona deja de vivir con miedo y es capaz de ponerse a hablar en público, cuando una persona colabora con los demás en lugar de funcionar de forma individualista, cuando una persona deja de echar las culpas afuera, cuando una persona hace cosas que nadie le creía capaz… ahí hay educación. Se llame como se llame la escuela.

Para realizar todo este proyecto los niños no han consultado libros, ni hecho “deberes”. Pero han visto vídeos, han ensayado decenas de veces, han evaluado su evolución día a día, han sido coordinadores unos de otros, han realizado hipótesis, se han responsabilizado individual y colectivamente de distintos aspectos del evento. Para abreviar: que no han oído ni una palabra sobre “emprendimiento”, sino que han vivido su experiencia de emprendimiento.

Esa es la educación activa en la que creo y por la que trabajamos día a día.

Francisco Gómez San Miguel

*Director de la Escuela Activa Savia.

20160613_183342

La Escuela Activa Savia
es miembro de EUDEC
eudec
Convenio Educativo conUniversidad Camilo José Cela

Información

CONTACTA
PARA SOLICITAR
UNA ENTREVISTA
SI DESEAS HACER PRÁCTICAS
O DESEAS MATRICULAR
A TU HIJO/A EN SAVIA
ENVÍANOS UN E-MAIL

Correo electrónico
Pincha aquí para acceder a tu correo electrónico
Contacto
E-MAIL
info@escuelasavia.es

TELÉFONO
665 121 088