Este proyecto se inició en 2014 cuando…

…un grupo de profesores de Valladolid, miembros de la Plataforma «No te vayas a Finlandia», tuvimos varias reuniones con un grupo de padres y madres que querían crear una espacio educativo respetuoso para sus hijos. En ese contexto, atendiendo particularmente a la necesidad de una escuela que atienda no sólo la etapa de Educación Infantil, sino también la Educación Primaria, iniciamos un proceso de reflexión para ver de qué forma atender a esta necesidad.

Tras muchos años de experiencia docente, y cientos de horas de investigación e innovación en el aula, nos dimos cuenta de que ya era el momento. Que hay cientos de profesores y familias en nuestro entorno diciendo que hace falta una educación útil para la Vida, una escuela diferente. Y nosotros hemos dado un paso adelante llevando a cabo este proyecto en el que creemos por los resultados que estamos obteniendo.

Savia existe hoy porque…

…en la actualidad los niños y niñas en edades de  Educación Infantil y Primaria están a menudo carentes de una atención educativa que tenga en cuenta en las necesidades propias de esta etapa de su vida. Las ideas que tiene una parte de la sociedad sobre la infancia están generando que en las escuelas no se tenga en cuenta de forma suficiente los diferentes ritmos, emociones, intereses, estilos de aprendizaje de estas personas.

En los métodos docentes, a menudo directivos y rígidos, se entrena a los niños más para hacer exámenes de contenidos de dudosa utilidad que para el desarrollo de las competencias básicas para la vida. Entonces empiezan los libros de texto, exámenes, cuadernos, deberes, lectura diaria obligatoria y un sinfín de costumbres escolares que tienen importantes consecuencias en la motivación, la comprensión y la actitud del alumnado hacia su propio proceso de aprendizaje.

Por si fuera poco, observamos que en las etapas iniciales de la educación a menudo los contenidos siguen estando excesivamente enfocado a lo abstracto, a pesar de las investigaciones y aportaciones internacionalmente reconocidas por psicólogos del prestigio de Jean Piaget y de las reformas educativas.

Con la aplicación de sistemas de evaluación propios de niveles superiores y la obligatoriedad de realizar tareas diarias para casa, la convivencia familiar y la relación padres-hijos se desgasta muy seriamente. Muchas personas de 8 y 9 años no tienen tiempo personal porque tienen que “hacer deberes”, memorizar mecánicamente conceptos que no están a su alcance para responder un exámenes escritos… y pasar muchas horas sentadas y en silencio, tanto en la escuela como en su casa.

Una educación que no da responsabilidad a los estudiantes conforme a su capacidad dificulta seriamente adquirir la capacidad de tomar decisiones relevantes y hacerse responsables, una competencia esencial que van a utilizar a lo largo de toda su vida.

Esto afecta a la motivación desde los cursos intermedios de Primaria y sobre todo en la Educación Secundaria y hace que sea muy difícil encontrar personas con un genuino interés por el aprendizaje, debido a que el aula para el alumnado suele significar silencio, exámenes, obedecer al profesor, temor a los castigos y notas, e incluso oportunidades de pasar vergüenza ante sus compañeros y tensión cotidiana.

La enseñanza tradicional provoca que las familias se vean sumidas en un estrés, en ocasiones enorme, que está normalizado.

Muchas veces nos hemos preguntado sobre todo esto. ¿Realmente está siendo eficiente esta forma de educar? ¿Es posible aprender en estas condiciones? ¿Cuál es la prioridad en la formación de los estudiantes? ¿Los niños son vagos por naturaleza? 

Es posible una educación así porque…

…contrariamente a lo que muchos piensan, las leyes educativas en España no avalan una forma de enseñanza centrada en los conocimientos teóricos. 

Aunque muchas personas no lo sepan, las leyes educativas no hablan de deberes ni de exámenes, por lo que eso son estrategias que aplican los docentes por propia iniciativa. Las normas tampoco hablan de obligar a los niños a leer o de aprendizajes abstractos sin relación con la vida (más bien todo lo contrario).

El hecho es que estas formas tradicionales se contraponen a las grandes líneas metodológicas de las últimas reformas educativas.

La forma en que educamos es diferente porque…

…los niños y niñas tienen maestros que les saben ayudar a ser conscientes de sí mismos, a vivir de forma sana su vida emocional, sin dañar a los demás y sin dañarse a sí mismos.

Además para nosotros la educación en la responsabilidad, que requiere que los niños y niñas puedan tomar decisiones y asumir sus consecuencias en aquellos aspectos que les competen, es algo fundamental a aprender en estas edades. Esta es una prioridad para los docentes de nuestra escuela.

No podemos olvidar que los niños hasta los 12 años necesitan tocar, moverse, interaccionar, experimentar (los adultos lo llamamos juego pero para los infantes es una actividad muy seria). Se encuentran en la etapa de operaciones concretas, tal como lo definió Jean Piaget (un psicólogo reconocido y estudiado por todos los docentes en su formación). Su mente se desarrolla a través de lo que experimentan en el cuerpo. Por eso nuestra propuesta tiene en cuenta esta forma de aprendizaje y en lugar de limitarlo a actividades excepcionales, lo convierte en la base del funcionamiento de la escuela.

La educación que brindamos en Savia respeta la vida interna de la vida de las familias, sin imponer deberes que desgasten la convivencia familiar y asfixien el entusiasmo por el aprendizaje o puedan robar el tiempo de juego imprescindible para un sano desarrollo de cualquier niño. Una escuela donde no se ven forzados a aprendizajes abstractos y poco significativos, y lo hacemos cumpliendo las normas educativas.

En Savia tenemos la garantía de que hay formas de aprender que potencian la madurez y el desarrollo integral de la persona y ponen las bases de una formación secundaria más responsable, competente y autónoma. Permitir a los niños vivir su etapa de aprendizaje activo es la única forma de que desarrollen la capacidad de abstracción necesarios para superar cursos posteriores.

Tenemos derecho a dotar a los niños y niñas de herramientas verdaderas y valiosas que les van a dar competencias para la vida: comprensión, expresión, motivación, manipulación, argumentación, creatividad, capacidad de trabajo en grupo, autonomía para el aprendizaje, respeto a su diversidad y ritmos de aprendizaje, y orientación para descubrir cuál es esa faceta de su vida en la que se mueven como pez en el agua: su «elemento», como le llama el famoso pedagogo Sir Ken Robinson.

Este es el motivo por el que existe Savia, una Escuela Activa de Educación Infantil y Primaria, cuyo el centro es ofrecer UNA EDUCACIÓN PARA LA VIDA. En la escuela hay espacio para niños entre los 3 y los 12 años que desde el primer momento quieren beneficiarse con esta forma de aprendizaje autodirigido, colaborativo, democrático, en el que se acompaña al alumnado en sus aprendizajes, no se le obliga, activo (aprenden haciendo proyectos grupales), individualizado (con un plan de objetivos propuesto a cada alumno según su edad en el que ellos participan).

Además estamos participando y apoyando algunas iniciativas que están en marcha en Valladolid para ofrecer a nuestros alumnos continuidad en un proyecto de estas características una vez cumplidos los 12 años.

¡Estamos encantados de compartir este proyecto contigo!