Me he puesto de muy mal humor, pensando en que hay gente que tiene la oportunidad de mandar a sus hijos a Escuela Savia y todavía pone pegas. Pagaría lo que fuera porque pudiéramos cambiar de trabajo e irnos a Valladolid solo para que mis hijas fueran a ese cole. Alucino pensando que alguien que vive en Valladolid se plantee que el cole está lejos o que no le convence que sea una escuela libre. Dios da ojos a quien no quiere ver.