Mi mas sincera gratitud y apoyo (aunque sea desde la distancia) por el esfuerzo diario que implican a posteriori los grandes cambios de la historia.
Solo siento estar a 300 km de Valladolid para que nuestro hijo expresara todo su potencial continuamente ignorado y castigado en la escuela y tradicional que tan pocos recuerdos alegres a mi, personalmente, me trae.
Un fuerte abrazo